La semana pasada, Ki y yo estuvimos viendo una película danesa del movimiento Dogma 95, que nos había recomendado Muzaraque. La película se llama Celebración (Festen en su idioma original) del danés Thomas Vinterberg, y vamos, hace pensar cómo serán los funerales daneses, si eso es una celebración... pero bueno, no nos adelantemos.

Helge, el patriarca de una numerosa y reconocida familia danesa, va a cumplir 60 años. A Helge siempre le ha gustado llevar por su propia cuenta la relación social de su núcleo familiar para con amigos y resto de familiares, porque es un amante de las apariencias sobrias y elegantes. No en vano se lleva ganando la vida durante mucho tiempo en el negocio de la hostelería, regentando un hotel en un hermoso castillo. Allí es donde piensa celebrar su cumpleaños, en compañía de sus amigos y familia; toda ella gente que parece respetar y apreciar enormemente al patriarca. Sin embargo, hay algo que puede ensombrecer la celebración: el aún reciente suicidio de su hija mayor, en el mismo hotel que él regentaba, y en el que la muchacha se había quedado para ayudar a sus padres con el negocio.

Los hijos de Helge siempre han intentado vivir de acuerdo con las expectativas de Helge. El menor de los cuatro hijos, Michael, es un tipo un tanto agresivo y egoísta, que intenta seguir los pasos de su padre regentando un asador en una zona no muy próspera de Dinamarca. La hija menor, Helene, es quizá la más rebelde en ese sentido y decidió hacerse abogada en lugar de dedicarse a la hostelería; ha viajado por todo el mundo, es una persona socialmente comprometida, y tiene una relación seria con un hombre negro, que no parece ser del gusto de los tradicionalistas daneses. El hijo mayor, Christian, siempre ha sido un poco inestable mentalmente, aunque en los negocios le va de maravilla, pues lleva un restaurante en Francia que es todo un éxito. Sin embargo, el reciente suicidio de su hermana gemela parece haberle trastornado y dejado en un estado un poco más inestable de lo normal. A pesar de esto, Helge pide a su hijo que por favor, durante el banquete de celebración, diga unas palabras sobre ella, ya que él teme perder la voz y echarse a llorar si tiene que hablar de su hijita perdida. Christian le sorprende comunicándole que de hecho ya ha escrito un discurso, y que no se preocupe por nada.

Durante la cena, que transcurre próspera y alegre, Christian se levanta para realizar su discurso, y sorprende a todos comunicándoles que tiene dos discursos redactados: uno en papel amarillo, y otro en papel verde. Debe ser decisión del patriarca decidir cuál de los dos discursos ha de leer Christian, y Helge escoge el discurso verde. Y de ese color se queda cuando Christian comunica a todos que ese discurso es en realidad el más interesante, pues se trata del discurso de la verdad, que por razones que contará durante el discurso, ha decidido titular Cuando Papá se bañaba. Los invitados ignoran que van a asistir a la revelación de toda una vida de trapos sucios, mentiras y falsas apariencias en la familia del patriarca... o quizás a los desequilibrios de un joven trastornado por la muerte de su hermana. La clave está en una nota, escrita de puño y letra por la hija suicida, que Helene ha encontrado escondida poco antes en la habitación en la que se suicidó su hermana, y que a primera vista y fuera de contexto no parece revelar nada demasiado importante...

A mí, francamente, la película me ha encantado. De hecho, no se echan en falta ningún efecto sonoro, visual o digital, porque realmente la historia no los necesita. Es absorbente por sí misma, y estás deseando averiguar qué es lo que ha pasado y cuál es la verdad en una familia tan grande y aparente. Todas las familias guardan secretos, eso está claro; pero ¿realmente son tan oscuros y podridos los secretos de esta familia? ¿Es por eso por lo que los dos gemelos han vivido siempre tan trastornados mentalmente? Aunque quizá, lo más sorprendente está en la reacción de los invitados: ante la explosiva revelación de Christian, nadie parece conmoverse más allá de guardar un silencio incómodo y hacer como que no han oído nada. Sin embargo, no dudan ni un segundo en secundar a Michael cuando intenta molestar al novio de Helene por el color de su piel...

Creo que es una película que hace pensar, que se muestra conmovedoramente directa, y que hace reflexionar acerca de lo frágiles que son las apariencias y cómo las cosas más horribles pueden suceder en cualquier familia, aunque sea una que aparentemente lo tiene todo.